sábado, 15 de agosto de 2015

Consigamos la paz a fuerza de palabras

Por Denis María Reyes
Todos los animales ven, oyen, caminan... pero hablar claro y con coherencia, eso solamente lo hacen los humanos, entonces, si tenemos esa excelsa cualidad, como es posible que no se use la palabra, el razonamiento y la lógica comprensión, al dirimir cualquier asunto, en lugar de actuar bárbaramente.
Pregunto, pero es claro que la codicia -ya sea de poder monetario o político- una conciencia deshumanizada y ansíes mercantilistas y vanidosos, convierten a muchos de nuestros semejantes -¿lo serán, a veces digo?- en seres salvajes.
Qué es, si no, ametrallar a mansalva a un similar, atropellarlo, aún cuando yace indefenso ¿Será esa una actitud de humanos? Lo es lanzar bombas con o sin rostros, contra todo un pueblo a sabiendas de que se llevarán con ellas miles de inocentes criaturas; lo será destruir la historia, las culturas de este mundo, aún sin igual en ninguna galaxia conocida. No, eso no es de seres racionales, o al menos de seres juiciosos.
Dicen que cuando una persona se suicida, al menos en ese minuto, pierde la razón, creo que tampoco es de individuos normales asesinar a indefensos sin el más mínimo remordimiento. La diferencia es que, lamentablemente, los segundos siguen en pie destruyendo la humanidad impunemente en nombre de una palabra que no conocen: Paz
La concordia no se consigue a fuego graneado, es que, cuando éste cese, si aún alguien queda con vida, puede haber perdido lo que más amaba, quedarse incapacitado o encontrar sus bienes convertidos en cenizas. Armonía, amistad, hermandad....eso significa paz. El desequilibrio emocional, económico y social que provocan las guerras, desestabiliza a los seres humanos, pues a quien le quede vida física, continuará andando, pero asediado por el fantasma de la muerte y la desolación.
La conducta de muchos de los humanos ha sido y es feroz, voraz de seres sin una dialéctica de la coexistencia en armonía; violadores del principal de los Derechos del hombre, causa por la que millones de personas pierden su aliento cada año. Si escucha a diario los noticiarios, verá que no hay un segundo en el que no se cercenen decenas de vidas por conflictos que pudieran encontrar la solución mediante el habla.
El mundo necesita paz, pero mientras persista el injusto orden económico y social; y una mentalidad tan egoísta y criminal entre, principalmente algunos los políticos que comandan el “timón de los pueblos”, la humanidad no podrá gozar de esa estadía, tan ansiada por los humanos de bien.
Cada ser, antes de lesionar a otro, debiera pensar en sí, tal vez de esta manera sienta un poco de amor por la vida ajena. Ya es tiempo de armonizar entre los hombres y que los conflictos, los desacuerdos se diriman a fuerza de palabras, con franqueza, sin disfraces, con la probada intención de que queremos hacer de la vida un paraíso de afectos.
Los humanos tenemos el don del habla, si no lo usamos ¿Qué nos diferencia del resto de los animales?
Usted que puede cambiar el rumbo de este orden mundial actual, hágalo, pero mediante la capacidad que tiene para el uso del lenguaje.
15/08/15
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