sábado, 30 de mayo de 2015

Un vicio a prueba de inteligencia

Por Denis María Reyes
Hoy voy a hacer lo contrario de lo que siempre digo. Quiero que piensen en la muerte porque tal vez así –los que deban hacerlo- reflexionen sobre el asunto que se ha de someter a prueba de inteligencia: la mortífera costumbre de fumar. Hoy, Día Mundial contra el tabaquismo, si fuma y lo quiere, piense en usted, pero si no le place, al menos cavile sobre el daño que le provoca a sus semejantes y principalmente a los más cercanos y débiles, a sus hijos.

Si cree que ha vivido lo suficiente, enciérrese en una cueva y fume, fume, fume… hasta que cierre sus ojos definitivamente, pero deje vivir saludablemente a los que sí desean hacerlo, a las inocentes criaturas que apenas comienzan a saborear la agradable estancia en este mundo.

De todas formas, si por casualidad fumas por ignorancia, aunque lo dudo, porque mucho se habla sobre los quebrantos que provoca a la salud la perniciosa adicción, en apoyo a los versados en el tema, quiero insistir sobre algunos de los riesgos del tabaquismo.
  •  Problemas cardiovasculares, cardiopatías, arteriopatía coronaria, con anginas de pecho añadida y ataques cardíacos
  •  Hipertensión arterial
  • Partos prematuros, Aborto espontáneo, labio leporino
  •  Esterilidad, problemas de erección
  • Pérdida de la vista
  • Aumento de riesgos nasal y bucal, de la laringe, la faringe
  •  Enfermedades de dientes y encías, aparición de caries
  • EL CÁNCER DE PULMÓN y todos los males derivados de esta mortífera enfermedad
En fin, que los peligros provocados por el tabaquismo son tantos, que se necesitarían muchos pliegos para enumerarlos, pues de una manera u otra involucran a casi todas las partes del cuerpo: Páncreas, ojos, garganta, nariz, oídos, así como empeora la situación de los asmáticos, las personas con bronquitis, infisemas, de la misma manera que favorece las infecciones y entorpece la circulación sanguínea y la alimentación de los tejidos.

Hoy no quiero que piense en usted, pues llevas años oyendo hablar de los perjuicios que provoca fumar y sigue inhalando las toxinas del tabaco y de los cigarrillos sin inmutarse. Evidentemente es una señal: NO QUIERE SU VIDA; sin embargo, tengo la certeza de que sus impulsos adictos pueden ser frenados por el más grande de los amores, su HIJO. Por ese, tal vez, renuncie el letal vicio. 

Espero que no quiera llenar los débiles pulmones de ese amado “pedacito de gente” con tóxicos como amoniaco, polonio radioactivo, ácido clorhídrico, alcohol metílico, arsénico, entre otros químicos tan dañinos como estos, o de la nociva nicotina y de las más de 19 sustancias CANCERÍGENAS que contiene la antiquísima hoja masticada, inhalada o fumada por personas que siempre han buscado en ella la variedad de efectos que les provoca, sin darse cuenta que más que el éxtasis, encontrarán en ésta, tal vez, hasta la muerte.

Fumar, no lo dude, es un vicio a prueba de entendimiento; y si lo domina, gana su inteligencia, gana usted.

30/05/15
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