martes, 20 de enero de 2015

Cada niño significa futuro



Por Denis María Reyes
En el mundo “no hay nada más importante que un niño”. Es que esa personita lleva en sí la enorme responsabilidad de la continuidad de la vida, de la conquista del futuro, es símbolo de pureza, de amor sincero y desinteresado, cualidades carentes en numerosos humanos de estos tiempos y que están dando al traste con la Sociedad de los presentes.

¿Acaso nos hemos preguntado la gran responsabilidad que tenemos en la formación de estos?

Los niños serán los garantes del ulterior, pero, no obstante los errores de los presentes, necesitan de nosotros para que el nuevo lapso sea mejor; por esta causa, tanto como eso, hay que ayudarlos a crecer íntegros, con mente sana, la única manera de que sean certeros conductores de las Sociedades venideras.

“Los niños son la esperanza  del Mundo” –dijo el Héroe cubano, José Martí- frase que encierra todo lo que representan los retoños de la más sublime de las pasiones: el amor.

Al nacer, a todo niño le es totalmente incomprensible el significado de cuanto le rodea, más en apenas unos cinco añitos, irán dejando atrás su candidez; comenzarán a interpretar ‘los por qué’ de cada cosa, conocimientos que los llevarán a tomar las riendas de las nuevas sociedades que, cada vez, demandarán de hombres mejor preparados.

Los niños significan futuro y tienen una preponderante participación en cada lapso; entonces, preciso, si queremos una sociedad superior a la nuestra, primero hay que dejarlo crecer, luego ser su certero guía, Y después convertirnos en el mejor de sus protectores contra los virulentos vicios que hoy en día estropea la mentalidad de los hombres.

Conocemos el cardinal papel de nuestros “retoños” para la continuidad de la existencia, sin embargo  los descuidamos. El alma se estruja cuando conocemos  que en el mundo trabajan más de 160 millones de niños, o que  diariamente muere un sin número de estos como consecuencia de  conflictos armados, o por hambre, por asesinatos, violencia, secuestros, por el frío o por falta de recursos médicos, entre miles de calamidades que irremediablemente los alcanzan.

Cuánta insensibilidad humana, crueldad, poca percepción de lo que es verdaderamente esencial para que la vida continúe resplandeciendo, para que la humanidad progrese, en vez de retroceder como a veces sucede.

Reflexiono sobre el rol de la niñez en la Sociedad, pero igual lo hago sobre su Derecho a ser feliz
¿Miró alguna vez los ojitos de un niño? Si lo hizo habrá encontrado en ellos un enorme signo de interrogación, pero igual, la expresión más cándida y dulce del mundo, algo que sensibiliza al corazón más cruel; Verá que sólo le pide un gesto de amor, un poco de felicidad, algo que no muchos suelen darle aunque no les cuesta ni un céntimo de sus cuantiosas fortunas. Igual, en esos ojitos, encontrará las fuerzas que necesita para garantizar y perfeccionar su futura Sociedad.   

Cuando una comunidad se destruye –piense- renace de sus propias cenizas, pero cuando muere un niño, expira la esperanza, un pedazo de futuro, y la prórroga de la vida, se achica. 

20/01/15
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